1938: El apaciguamiento occidental frente a Hitler y revoluciones culturales
Los días 29 y 30 de septiembre de 1938 presenciaron uno de los episodios más controvertidos de la diplomacia del siglo XX. Los líderes de Reino Unido (Neville Chamberlain), Francia (Édouard Daladier), Italia (Benito Mussolini) y Alemania (Adolf Hitler) firmaron en Múnich un pacto que permitía a Alemania anexionarse la región de los Sudetes en Checoslovaquia, territorio con importante población de origen alemán. Esta política de "apaciguamiento", que buscaba evitar una guerra europea cediendo ante las demandas de Hitler, fue presentada por Chamberlain como "paz para nuestro tiempo" a su regreso a Londres. Sin embargo, lejos de satisfacer las ambiciones de Hitler, el acuerdo fortaleció al dictador alemán y allanó el camino hacia la Segunda Guerra Mundial, demostrando la futilidad de intentar apaciguar a regímenes expansionistas y la traición de las democracias occidentales a Checoslovaquia, que no fue invitada a la conferencia donde se decidió su desmembramiento.
El 19 de junio de 1938, el estadio Olímpico de Colombes en París fue escenario de la final de la Copa Mundial de Fútbol. La selección italiana, dirigida por Vittorio Pozzo, conquistó su segundo título consecutivo al vencer a Hungría por 4-2, con el delantero Silvio Piola anotando dos goles decisivos. Este triunfo, logrado en plena era fascista, fue utilizado por Mussolini como propaganda política. Los jugadores italianos fueron obligados a realizar el saludo fascista antes del partido, evidenciando la politización del deporte que caracterizó la década de 1930\. La Italia de Pozzo se convertía así en la primera selección en ganar dos mundiales consecutivos, un logro que solo igualaría Brasil en 1958-1962, demostrando la calidad del fútbol italiano de la época a pesar del contexto político.
La noche del 30 de octubre de 1938, millones de estadounidenses experimentaron un pánico colectivo sin precedentes al escuchar una adaptación radiofónica de "La guerra de los mundos". Dirigida por el joven Orson Welles, este programa adaptó la novela de H.G. Wells en formato de boletines informativos que describían, con realismo sobrecogedor, una invasión marciana en Nueva Jersey. La transmisión, que comenzó con la advertencia de que se trataba de una obra de ficción (aunque muchos oyentes sintonizaron tarde y no la escucharon), causó pánico entre miles de personas que creyeron que se trataba de noticias reales, demostrando el inmenso poder de los nuevos medios de comunicación de masas. Este episodio ha sido estudiado como ejemplo del potencial de los medios para influir en la psicología colectiva y generar histeria masiva, anticipando preocupaciones sobre desinformación y manipulación mediática que siguen vigentes en la era digital.
Las noches del 9 y 10 de noviembre de 1938 quedaron grabadas en la historia como uno de los preludios más terribles del Holocausto. La Kristallnacht (La Noche de los Cristales Rotos), una serie de pogromos contra judíos en toda Alemania y Austria orquestada por las autoridades nazis, resultó en la destrucción de más de 1,000 sinagogas, el saqueo de 7,000 negocios judíos y el asesinato de al menos 91 personas. Estos ataques, desencadenados supuestamente como represalia por el asesinato de un diplomático alemán en París por un joven judío, marcaron una escalada decisiva en la persecución antisemita del régimen nazi, pasando de la discriminación legal a la violencia física organizada. La relativa pasividad de la población alemana ante estos actos y la limitada reacción internacional demostraron cómo el antisemitismo se había normalizado y cómo el mundo permanecía indiferente ante claras señales de una catástrofe inminente.
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