2024: Competencia tecnológica y citas deportivas globales
2024 ha emergido como un año de intensificación de la carrera tecnológica global y celebraciones deportivas que buscan recuperar la normalidad tras años de pandemia. El 18-19 de mayo, los líderes de las siete economías más avanzadas del mundo (Estados Unidos, Japón, Alemania, Reino Unido, Francia, Italia y Canadá) se reunieron en la cumbre del G7 celebrada en Borgo Egnazia, Puglia, bajo la presidencia italiana de Giorgia Meloni. Este encuentro abordó como temas centrales las crisis globales más urgentes: la guerra de Ucrania que entraba en su tercer año, el conflicto en Gaza y la creciente rivalidad estratégica con China. El aspecto más significativo fue el acuerdo histórico para utilizar los intereses generados por activos rusos congelados (aproximadamente 50.000 millones de dólares) para financiar la reconstrucción de Ucrania, representando un paso sin precedentes en las sanciones económicas internacionales que establece un nuevo estándar en la respuesta colectiva a agresiones territoriales. Los líderes también adoptaron posiciones conjuntas sobre regulación de inteligencia artificial, combate al cambio climático y gestión migratoria, demostrando cierta unidad occidental frente al creciente orden multipolar, aunque evidenciando tensiones internas en temas como el aborto, que generó fricciones entre la administración Biden y el gobierno conservador italiano anfitrión. Esta cumbre reflejó los desafíos de las democracias liberales para mantener la cohesión en un contexto global cada vez más fragmentado y competitivo.
El verano europeo vibró con pasión futbolística entre el 14 de junio y el 14 de julio con la Eurocopa celebrada en Alemania. El torneo continental, disputado en diez ciudades alemanas, marcó el retorno a un formato tradicional de país único tras la experimental edición paneuropea de 2021 que tuvo que adaptarse a las restricciones de la pandemia. España conquistó su cuarto título europeo (un récord continental) al derrotar a Inglaterra por 2-1 en la final de Berlín gracias a un gol de Mikel Oyarzabal en los minutos finales. La selección dirigida por Luis de la Fuente sorprendió al mundo con un juego ofensivo y directo que combinaba la tradicional posesión española con una verticalidad inusual, consolidando una nueva generación de talento liderada por jóvenes estrellas como Lamine Yamal (16 años) y Nico Williams. El torneo se caracterizó por una alta asistencia a estadios, ambiente festivo y medidas de seguridad reforzadas en un contexto de tensiones geopolíticas europeas. A nivel deportivo, sorprendió la eliminación temprana de selecciones tradicionales como Francia (derrotada por España en semifinales), Alemania (que como anfitriona no superó cuartos) e Italia (defensora del título que cayó en octavos), evidenciando el creciente equilibrio competitivo continental con selecciones como Georgia alcanzando los octavos de final en su debut en una gran competición.
Francia se vistió de gala para acoger sus terceros Juegos Olímpicos de verano (tras 1900 y 1924\) entre el 26 de julio y el 11 de agosto, con un enfoque decidido en la sostenibilidad al utilizar un 95% de infraestructuras existentes o temporales en lugar de construir nuevos recintos. La ceremonia inaugural rompió con tradiciones centenarias al celebrarse fuera de un estadio, con un desfile de atletas por el río Sena que recorrió seis kilómetros entre el puente de Austerlitz y la Torre Eiffel, presenciado por más de 300.000 espectadores. Además de las competiciones deportivas, que han visto récords mundiales y momentos emotivos, estos Juegos han destacado por lograr significativos avances en paridad de género (siendo la primera edición con igual número de atletas masculinos y femeninos), medidas contra el acoso sexual, y el uso innovador de la inteligencia artificial para mejorar la experiencia de espectadores y la cobertura mediática. París 2024 también ha servido como escaparate para la cultura francesa y ha representado un complejo desafío logístico y de seguridad, con 45.000 agentes desplegados diariamente en un momento de múltiples conflictos internacionales. Estas Olimpiadas, que conmemoran el centenario de los últimos Juegos parisinos, han buscado equilibrar la tradición olímpica con innovaciones que modernicen el evento y lo hagan más sostenible, inclusivo y adaptado a las sensibilidades contemporáneas.
El panorama político americano experimentó un momento decisivo el 5 de noviembre con las elecciones presidenciales en Estados Unidos. Los estadounidenses acudieron a las urnas para elegir entre la continuidad de la administración demócrata, con Kamala Harris como candidata tras la sorpresiva retirada del presidente Joe Biden de la carrera en julio, y el expresidente republicano Donald Trump, quien buscaba un inédito regreso a la Casa Blanca tras ser derrotado en 2020 y enfrentar múltiples procesos judiciales. Esta elección, vigilada mundialmente por sus implicaciones geopolíticas, evidenció la extrema polarización de la sociedad estadounidense, con una campaña caracterizada por desinformación, cuestionamientos al sistema electoral y preocupaciones por la estabilidad democrática del país. La victoria de Trump, marcada por una participación histórica, reflejó el descontento de amplios sectores con la política económica demócrata (particularmente la inflación), la inmigración y aspectos de política exterior. El resultado electoral tendrá profundas implicaciones para asuntos globales como las guerras en Ucrania y Gaza, las relaciones con China, y la lucha contra el cambio climático, en un contexto de crecientes tensiones internacionales y complejidades geopolíticas sin precedentes desde el fin de la Guerra Fría.