2018: Movimientos por la igualdad y conflictos comerciales
2018 se destacó por la consolidación de movimientos sociales transformadores y el inicio de tensiones comerciales que redefinirían el orden económico global. El 27 de abril, los líderes de Corea del Norte (Kim Jong-un) y Corea del Sur (Moon Jae-in) protagonizaron un histórico encuentro en la frontera entre ambos países, siendo la primera vez que un líder norcoreano pisaba territorio surcoreano desde el fin de la Guerra de Corea en 1953\. La cumbre intercoreana, celebrada en la llamada "Casa de la Paz" en la zona desmilitarizada, incluyó el simbólico gesto de cruzar juntos la línea de demarcación en ambas direcciones, rompiendo décadas de rígido protocolo. El encuentro culminó con la Declaración de Panmunjom, en la que ambas partes se comprometieron a trabajar por la desnuclearización de la península coreana y un tratado de paz definitivo que sustituyera al armisticio vigente desde 1953\. Este acercamiento, que continuaría con la primera cumbre entre Kim Jong-un y el presidente estadounidense Donald Trump en Singapur en junio, generó esperanzas de una reconciliación histórica y distensión en uno de los conflictos más prolongados del mundo. Sin embargo, el optimismo inicial se vería frustrado en años posteriores, con las negociaciones estancadas y Corea del Norte retomando sus pruebas de misiles, demostrando la dificultad de resolver tensiones geopolíticas profundamente arraigadas a pesar de gestos simbólicos significativos.
El fútbol mundial coronó a un nuevo campeón el 15 de julio cuando Francia, dirigida por Didier Deschamps, venció a Croacia por 4-2 en la final del Mundial disputada en Moscú. La selección francesa, liderada por jóvenes talentos como Kylian Mbappé y veteranos como Antoine Griezmann, logró su segundo título mundial veinte años después del primero, que había sido conquistado precisamente con Deschamps como capitán en 1998\. El equipo, formado mayoritariamente por jugadores de origen inmigrante africano, generó un intenso debate sobre identidad nacional, integración y diversidad en Francia y Europa. Mientras algunos celebraban este equipo multicultural como símbolo de una Francia moderna y diversa, la extrema derecha cuestionaba su "francesidad", exponiendo tensiones sociales subyacentes. El exitoso Mundial ruso, primero celebrado en Europa del Este, supuso también un triunfo organizativo y de imagen para el régimen de Vladimir Putin, a pesar de las críticas occidentales a su política exterior tras la anexión de Crimea y las acusaciones de injerencia electoral. La inesperada llegada de Croacia a la final, un país de apenas 4 millones de habitantes, también escribió una página memorable en la historia del torneo, demostrando que incluso naciones pequeñas podían competir al más alto nivel con talento, determinación y cohesión colectiva.
La industria cinematográfica vivió un momento histórico el 18 de febrero con el estreno de "Black Panther", dirigida por Ryan Coogler. Esta película de Marvel Studios, protagonizada por el fallecido Chadwick Boseman como T'Challa/Black Panther, se convirtió en un fenómeno cultural global sin precedentes para un film de superhéroes, recaudando más de 1.300 millones de dólares y recibiendo siete nominaciones al Óscar (ganando tres, en diseño de vestuario, diseño de producción y banda sonora). Como primera superproducción con un superhéroe negro protagonista, elenco mayoritariamente afroamericano y director afroamericano, la película rompió estereotipos sobre la viabilidad comercial de historias centradas en personajes no blancos. Su visión afrofuturista del ficticio Wakanda, nación africana tecnológicamente avanzada y nunca colonizada, y su exploración de temas como colonialismo, raza, identidad y responsabilidad global resonaron especialmente con audiencias que no se habían visto representadas adecuadamente en el género de superhéroes. El film no solo transformó la representación racial en el cine de gran presupuesto, sino que también demostró el poder del entretenimiento popular para promover diálogos sociales significativos sobre historia, cultura y política, generando un movimiento cultural condensado en el saludo "Wakanda Forever" que trascendió ampliamente las pantallas.
El 5 de octubre, el Comité Noruego del Nobel anunció la concesión del Premio Nobel de la Paz al médico congoleño Denis Mukwege y a la activista yazidí Nadia Murad por sus esfuerzos "para terminar con el uso de la violencia sexual como arma de guerra y conflicto armado". Mukwege, ginecólogo conocido como "el hombre que repara mujeres", había dedicado su carrera a tratar a miles de víctimas de violaciones sistemáticas en el conflicto de la República Democrática del Congo, operando en condiciones extremadamente difíciles y arriesgando su vida para denunciar estos crímenes internacionalmente. Murad, por su parte, había sido secuestrada por el Estado Islámico en 2014 cuando la organización terrorista masacró a la comunidad yazidí en Irak, siendo esclavizada sexualmente durante tres meses antes de escapar. Tras su liberación, se convirtió en una valiente portavoz de las víctimas yazidíes y embajadora de Buena Voluntad de la ONU. Este reconocimiento visibilizó internacionalmente la violencia sexual en conflictos armados no como un "daño colateral" sino como estrategia bélica deliberada, impulsando iniciativas para su prevención y el apoyo a supervivientes. El premio también cuestionó la impunidad que tradicionalmente ha rodeado estos crímenes y destacó el coraje de supervivientes que transforman su trauma personal en activismo por un cambio social y político.
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