1960: Intensificación de la Guerra Fría y revoluciones culturales
La tensa calma de la Guerra Fría se quebró dramáticamente el 1 de mayo de 1960 cuando un avión espía estadounidense U-2 pilotado por Francis Gary Powers fue derribado por un misil antiaéreo soviético mientras sobrevolaba territorio de la URSS en una misión de reconocimiento. El incidente ocurrió a gran altura sobre los Urales, cerca de Sverdlovsk (actual Ekaterimburgo), mientras Powers fotografiaba instalaciones militares soviéticas. Inicialmente, la administración Eisenhower negó el propósito de espionaje, afirmando que se trataba de un avión meteorológico que se había desviado accidentalmente, pero esta versión se derrumbó cuando el líder soviético Nikita Jrushchov presentó como prueba al piloto capturado con vida y los restos del avión, incluido su equipo fotográfico. Este embarazoso desmentido público arruinó la Cumbre de París prevista para el 16 de mayo, donde los líderes de EE.UU., URSS, Reino Unido y Francia debían discutir la crisis de Berlín y el desarme. Jrushchov abandonó la cumbre tras exigir sin éxito disculpas a Eisenhower y el compromiso de no realizar más vuelos de espionaje. Powers sería juzgado por espionaje en Moscú y condenado a diez años, aunque sería liberado en 1962 en un intercambio por el espía soviético Rudolf Abel. El incidente del U-2 aumentó la tensión de la Guerra Fría, dañó la política de "coexistencia pacífica" promovida por Jrushchov, y contribuyó a la derrota del vicepresidente Nixon frente a Kennedy en las elecciones presidenciales de ese año, revelando la importancia del espionaje aéreo antes del desarrollo de satélites de reconocimiento y la fragilidad de las relaciones entre superpotencias incluso en periodos de aparente distensión.
Del 25 de agosto al 11 de septiembre de 1960, Roma acogió la XVII Olimpiada moderna, los primeros Juegos transmitidos ampliamente por televisión. Con cobertura en 18 países europeos, Estados Unidos, Canadá y Japón, estos juegos hicieron accesible el evento a una audiencia global sin precedentes, estableciendo un nuevo modelo de espectáculo deportivo mediático. En lo deportivo, el torneo tuvo como gran estrella al atleta estadounidense Cassius Clay (futuro Muhammad Ali), que ganó el oro en boxeo, categoría semipesado, exhibiendo el carisma y habilidad que lo convertirían en una leyenda. También destacó el etíope Abebe Bikila, quien corrió descalzo la maratón por las calles de Roma (incluyendo un tramo por la Vía Apia Antigua) y se convirtió en el primer campeón olímpico africano negro, un poderoso símbolo en un momento de descolonización acelerada del continente. Su victoria frente al Arco de Constantino, 24 años después de que la Italia fascista de Mussolini invadiera su país, añadió una capa de justicia poética a su logro. Las nadadoras australianas, lideradas por Dawn Fraser, dominaron la piscina, mientras la gimnasta soviética Larisa Latynina continuaba acumulando medallas. Estos juegos, celebrados en escenarios de incomparable belleza histórica como las Termas de Caracalla o la Basílica de Majencio, destacaron por su perfecta organización y su atmósfera de elegancia clásica que contrastaba con la modernidad de la cobertura televisiva.
El cine de terror y suspense encontró su obra maestra definitiva el 16 de mayo de 1960 con el estreno de "Psicosis" de Alfred Hitchcock. Esta película, rodada en blanco y negro con un presupuesto reducido cuando el color ya predominaba, revolucionó el género con su narrativa subversiva, su intensa exploración psicológica y su manipulación de las expectativas del espectador. La famosa escena de la ducha, donde la aparente protagonista Marion Crane (Janet Leigh) es asesinada antes de la mitad de la película, acompañada por la estremecedora música de Bernard Herrmann compuesta solo para cuerdas, se ha convertido en una de las secuencias más icónicas e imitadas de la historia del cine. La película, que adaptaba libremente la novela homónima de Robert Bloch inspirada a su vez en los crímenes reales de Ed Gein, representó una ruptura con las convenciones narrativas del cine comercial y estableció un nuevo estándar para el horror psicológico, alejándose de los monstruos sobrenaturales para explorar la monstruosidad que puede habitar en personas aparentemente normales. El personaje de Norman Bates (Anthony Perkins), con su compleja psicopatología y su relación enfermiza con la figura materna, creó el arquetipo del asesino en serie cinematográfico que influiría en innumerables películas posteriores. "Psicosis" no solo transformó la carrera de Hitchcock, consolidándolo como maestro del suspense, sino que cambió para siempre las reglas del género, inspirando obras como "Halloween", "The Texas Chain Saw Massacre" o "Scream", y estableciendo técnicas visuales y narrativas que siguen siendo estudiadas y emuladas por cineastas contemporáneos.
El 9 de diciembre de 1960, la televisión británica emitió el primer episodio de "Coronation Street", una serie ambientada en un barrio obrero ficticio de Manchester que se convertiría en la telenovela más longeva del mundo, continuando su emisión hasta nuestros días. Creada por Tony Warren para la cadena ITV, la serie rompió con las convenciones televisivas de la época al centrarse en personajes de clase trabajadora del norte industrial inglés, con sus acentos regionales, problemas cotidianos y humor sardónico característico. Este enfoque realista, que contrastaba con el predominio de historias sobre clases medias y altas con acentos educados de la BBC, revolucionó la televisión británica. Inicialmente planificada para solo 13 episodios, el éxito inmediato entre la audiencia garantizó su continuidad, consolidándola como una institución cultural que ha acompañado a generaciones de británicos a través de más de 10,000 episodios. La serie, con personajes emblemáticos como Ena Sharples, Elsie Tanner o Ken Barlow (este último interpretado por William Roache desde el primer episodio hasta hoy, estableciendo un récord Guinness como el actor con más tiempo en un mismo papel televisivo), no solo entretuvo sino que documentó la evolución social británica, abordando temas como el feminismo, la homosexualidad, el racismo o los cambios en la estructura familiar, a menudo antes que otros medios. Este pionero formato de narración continua sería imitado globalmente, estableciendo un modelo de serialidad televisiva que demuestra el creciente poder cultural del medio y su capacidad para reflejar y moldear identidades nacionales.
##