Inicio > Año 1952

1952: Nuevos liderazgos e innovaciones culturales en un mundo dividido

El 6 de febrero de 1952, una joven princesa de 25 años que se encontraba de visita oficial en Kenia recibió la noticia de que su padre, el rey Jorge VI, había fallecido mientras dormía en el Palacio de Sandringham. Isabel Mountbatten-Windsor se convertía así en la reina Isabel II del Reino Unido, iniciando lo que sería el reinado más largo de la historia británica, que se extendería por siete décadas hasta su fallecimiento en 2022\. Su coronación oficial, celebrada el 2 de junio de 1953 en la Abadía de Westminster, fue el primer gran evento real televisado, visto por unos 27 millones de británicos y millones más en todo el mundo, simbolizando la modernización de la monarquía británica y su adaptación a la era de los medios de masas. La joven reina asumía el trono de un imperio en franca descomposición (India y Pakistán ya se habían independizado en 1947\) que daría paso a la Commonwealth, y de un Reino Unido aún marcado por las privaciones de la posguerra pero que viviría bajo su reinado la transición desde la austeridad hasta la prosperidad, la pérdida del estatus de superpotencia, la entrada y posterior salida de la Unión Europea, y profundas transformaciones sociales y culturales.

Del 19 de julio al 3 de agosto de 1952, Helsinki acogió los Juegos Olímpicos de verano en un ambiente marcado por las tensiones de la Guerra Fría. Estos fueron los primeros Juegos en que participó la Unión Soviética, intensificando la rivalidad con Estados Unidos, que se extendía así desde el terreno geopolítico y militar hasta la competición deportiva. Los soviéticos, que habían rechazado participar en anteriores ediciones por considerar los Juegos un "evento burgués", enviaron un potente equipo que obtendría 71 medallas, quedando segundos en el medallero solo por detrás de Estados Unidos. Estos juegos presenciaron la hazaña sin precedentes del atleta checo Emil Zátopek, quien ganó las pruebas de 5,000 metros, 10,000 metros y maratón (esta última corriendo por primera vez en su vida), un triplete que ningún otro atleta ha logrado desde entonces. La participación femenina aumentó significativamente, con 518 mujeres compitiendo en 25 disciplinas, reflejando los lentos pero constantes avances en la igualdad de género en el deporte. Helsinki 1952 estableció el patrón de competición Este-Oeste que caracterizaría los Juegos durante toda la Guerra Fría, convirtiendo el medallero olímpico en un barómetro simbólico del prestigio de cada sistema.

El cine clásico de Hollywood vivió uno de sus momentos más perfectos el 26 de agosto de 1952 con el estreno de "El hombre tranquilo" de John Ford. Esta comedia romántica ambientada en Irlanda, protagonizada por John Wayne y Maureen O'Hara, narraba el regreso a su tierra natal de un boxeador americano (Sean Thornton) que busca paz tras haber matado accidentalmente a un oponente en el ring. Su romance con la temperamental Mary Kate Danaher y sus enfrentamientos con el hermano de ella, mientras se adapta a las tradiciones de un pueblo rural irlandés, constituyen el núcleo de la trama. Rodada en vibrante Technicolor en localizaciones irlandesas que Ford, hijo de inmigrantes irlandeses, conocía íntimamente, la película ganó el Óscar a Mejor Director y Mejor Fotografía. Con su romántica visión de la campiña irlandesa, su humor costumbrista y su celebración de raíces culturales que resistían la modernización, "El hombre tranquilo" se convirtió en un clásico que trasciende su aparente sencillez para explorar temas como la identidad cultural, la masculinidad, las tradiciones comunitarias y la reconciliación con el pasado. La química entre Wayne y O'Hara, que colaborarían en cinco películas con Ford, contribuyó al éxito de un filme que sigue siendo venerado por su combinación de entretenimiento y sensibilidad artística.

La era nuclear alcanzó un nuevo y aterrador umbral el 1 de noviembre de 1952 cuando Estados Unidos detonó en el atolón Enewetak, en las Islas Marshall del Pacífico, el dispositivo "Ivy Mike", la primera bomba termonuclear o de hidrógeno de la historia. A diferencia de las bombas atómicas lanzadas sobre Hiroshima y Nagasaki, basadas en la fisión nuclear, esta nueva arma utilizaba la fusión de átomos de hidrógeno para liberar una energía mil veces mayor. La explosión, equivalente a 10,4 megatones de TNT (más de 700 veces la potencia de la bomba de Hiroshima), destruyó completamente la isla de Elugelab donde fue detonada, dejando en su lugar un cráter de 1,9 kilómetros de diámetro y 50 metros de profundidad. Este salto cualitativo en el poder destructivo de las armas nucleares intensificó la carrera armamentística de la Guerra Fría, con la Unión Soviética detonando su propia bomba H apenas nueve meses después. La prueba de Ivy Mike, realizada bajo la administración Truman, representaba la materialización de los temores expresados por científicos como Albert Einstein sobre el potencial destructivo sin precedentes de las nuevas armas termonucleares, capaces de amenazar no solo a ejércitos o ciudades individuales, sino a la civilización humana en su conjunto.

##